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La terapia cognitiva conductual ayuda a pacientes con VIH/SIDA a dormir mejor

20 diciembre 2019

La aparición de trastornos del sueño es parte de los cambios en la calidad de vida que padecen los pacientes diagnosticados con VIH o de SIDA 

Dormir bien beneficia el buen funcionamiento del sistema inmunológico, pero en un organismo donde el VIH está haciendo estragos en el sistema de defensa de esa persona, las alteraciones del sueño con un agravante.

“Normalmente cuando dormimos hay una restauración y eliminación de los radicales libres que tenemos en el organismo, por eso al no dormir de forma apropiada se generan alteraciones en el sistema inmunológico” advierte la neuróloga Celia García Malo.

El insomnio y los trastornos del ritmo circadiano son muy frecuentes en  pacientes con VIH/SIDA.

Estos trastornos del sueño se manifiestan de la siguiente manera:

– Dificultad para conciliar el sueño.

– Despertarse varias veces durante la noche.

– No pueden dormir en el horario convencional.

– Aumento de latencia de inicio de sueño.

– Ausencia de los ciclos de sueño necesarios para la restauración biológica.

Por eso su condición se agrava con episodios de depresión y/o ansiedad que deben ser controlados bajo acompañamiento psicológico a través de tratamiento cognitivo conductual.(link a artículo interno https://institutoeuropeodelsueno.com.pa/la-terapia-cognitivo-conductual-restaura-los-mecanismos-para-conciliar-el-sueno-profundo/)

La aplicación del tratamiento cognitivo conductual ha dado buenos resultados en pacientes con VIH/SIDA afectados por los trastornos del sueño.

“Se le enseña cómo debe dormir y cómo controlar sus pensamientos a la hora de descansar”, explica la neuróloga quien asegura que esta herramienta garantiza una recuperación a corto plazo y mejor calidad de vida para un paciente con VIH/SIDA que puede dormir mucho mejor.

 

Alteración del sueño produce desbalance inmunológico

Hasta el 2018 las estadísticas de VIH/SIDA en Panamá contaban 29 mil personas infectadas y se estima que hay 18 mil con este diagnóstico que desconocen su condición.

Un estudio realizado en 2018 por el grupo Santo en la ciudad de Río Grande del Norte en Brasil, evaluó el estilo de vida y patrones de sueño entre personas que viven con y sin VIH/SIDA. De una muestra de 20 personas el 95% mostró un estilo de vida pobre, ambos grupos demostraron tener un sueño de baja calidad con diferencias significativas entre los grupos en las  variables de sueño temprano, el tiempo total de sueño y los patrones de sueño.

La doctora García Malo también refiere otra investigación reciente que fue publicada en Aids Behavior por Faraut El Al en París, concluye que el insomnio  y la alteración de la calidad del sueño son altamente prevalentes en pacientes con virus de VIH aun bien controlados farmacológicamente, mientras que la gravedad de la infección se asoció con largos períodos de sueño en pacientes no controlados con fármacos.

Lo que sucede, según explica la especialista, es que el mal  dormir provoca cambios en el balance que debe haber entre el sistema inmunológico innato y el sistema inmunológico adaptativo.

Estos cambios actúan de la siguiente manera:

– Cuando sufres alteraciones de sueño se inducen cambios en el eje hipotálamo pituitario adrenal y en el sistema nervioso simpático.

–  En el sistema inmunológico adaptativo se produce un aumento en la circulación sanguínea de elementos mediadores de la inflamación como la interleucina 2, el factor de necrosis tumoral alfa y la proteína C reactiva.

– Cambia el comportamiento de las hormonas cortisol y adrenalina que normalmente descienden mientras dormimos con calidad.

El resultado de este desbalance es que el paciente con VIH/SIDA pierda un poco más de control sobre su enfermedad, manifieste dolor, cansancio y fatiga durante el día.

“Este desbalance hormonal no exime la aparición de otras condiciones médicas  como la hipertensión arterial y la insulino resistencia que comprometen aún más la salud del paciente con compromiso inmunológico” señala la neuróloga.

Sin embargo, con las técnicas dispuestas en la terapia psicológica cognitiva conductual estos pacientes logran aprender a relajarse y construir pensamientos que les permita conciliar un sueño más saludable.