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Trastornos del sueño en el embarazo se debe a la alteración hormonal

13 diciembre 2019

“Desde que me embaracé no duermo bien”. Aunque no necesariamente sucede a todas las mujeres, el embarazo puede conllevar a la aparición de trastornos del sueño que por lo general se corrigen o dan pie a otros después del parto.

La neuróloga Vivian Wanner  explica que las alteraciones del sueño durante la gestación se deben principalmente a cambios en los niveles hormonales de la mujer, especialmente de la progesterona.

El estrés producto de las expectativas respecto al mismo embarazo, la maternidad  y el parto también juega un papel importante en el desarrollo de los problemas a la hora de dormir.

La especialista en sueño señala que los trastornos más frecuentes son:

 

  • Somnolencia  diurna excesiva: particularmente durante el primer trimestre de embarazo debido al aumento de los niveles de progesterona.
  • Insomnio: que se manifiesta con dificultad para conciliar y mantener el sueño durante la noche así como despertar nocturno precoz o sensación de sueño superficial. La doctora Wenner detalla que el insomnio también se activa por el estrés.
  • Síndrome de piernas inquietas: muchas mujeres embarazadas experimentan sensación de molestias y disconfort en sus extremidades inferiores cuando están en posición de reposo (sobre todo en las noches), lo que las obliga a mover las piernas. Esta condición se desarrolla o empeora durante el embarazo, porque disminuyen los depósitos  de hierro en la sustancia negra del cerebro, según especifica la neuróloga.
  • Apnea/ Hipopnea de sueño: este trastorno del sueño se define como la presencia de episodios repetidos de interrupción de flujo aéreo nasobucal por la obstrucción total o parcial de la vía aérea superior durante el sueño.

 

“Estos episodios llevan a caídas de la saturación arterial del oxigeno que usualmente terminan en microdespertares y fragmentación del sueño y la disminución de la contractibilidad de la musculatura lisa” dice la doctora al agregar que el aumento de los niveles de progesterona origina este trastorno y los ronquidos.

Si bien estas alteraciones  del sueño no afectan a todas las mujeres embarazadas ni con la misma intensidad, existen condiciones que pueden desarrollarse o empeorar en estado de gravidez.

La especialista indica que la somnolencia diurna excesiva es más frecuente durante el primer trimestre, mientras que el síndrome de piernas  inquietas tiene una recurrencia de 2-3 veces más durante el embarazo y la apnea obstructiva del sueño se profundiza durante el tercer trimestre.

“El peak de presentación  de síntomas ocurre durante el tercer trimestre con posterior mejoría a partir del primer mes post parto”, acota.

La Doctora Vivian Wanner recomienda a las embarazadas que presentan problemas para dormir consultar a un especialista en trastornos del sueño para que atienda su caso en específico.

No obstante sugiere algunas acciones para mejorar el sueño:

 

  1. Planificar horarios y priorizar horas de sueño.
  2. Realizar actividad física durante al menos 30 minutos en la mañana, siempre que su médico tratante lo autorice.
  3. Dormir en posición lateral izquierda para favorecer el flujo de sangra y nutrientes hacia el feto y el útero/riñones maternos.
  4. Evitar estar tendida sobre la espalda por largos períodos de tiempo.
  5. Beber abundante agua durante el día evitando las horas previas a acostarse a dormir.
  6. Mejor no ingerir alimentos ácidos, picantes o fritos y comer raciones pequeñas durante el día.
  7. Si no logra conciliar el sueño es preferible levantarse y leer un libro o escuchar música relajante en lugar de intentar dormir forzadamente. No use equipos de pantalla electrónica.
  8. En caso de despertares a orinar durante la noche, trate de encender una luz tenue de velador para disminuir el riesgo de bloquear la secreción de melatonina.

 

La mayoría de los problemas de sueño que se presentan durante el embarazo mejoran cuando nace el bebé, pero a partir de allí se pueden desarrollar nuevos trastornos que si persisten es mejor poner en control con el médico.