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Insomnio y apnea del sueño son los trastornos más comunes en pacientes con EPOC

29 noviembre 2019

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica es uno de los padecimientos que siguen en aumento en todo el mundo, especialmente entre la población de fumadores.

La calidad del sueño en estos pacientes es muy baja. Se estima que al menos el 40% de los pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) sufren trastornos del sueño.

El insomnio y la apnea del sueño son los más frecuentes, debido a que estos pacientes sufren despertares recurrentes durante la noche y dificultad respiratoria.

 

Síntomas de la EPOC no dejan dormir

Datos aportados por la neuróloga Celia García Malo revelan que 27% de pacientes con EPOC grave sufren de insomnio, mientras que un 65%  con un nivel moderado a grave de la enfermedad neumonológica padece del Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño.

Conciliar el sueño profundo es prácticamente imposible para estas personas. Durante la noche los signos de tos continua, aumento de la producción de moco, falta de aire, así como sensación de silbidos y opresión en el pecho, simplemente no dejan dormir.

El SAOS o apnea del sueño hace que las personas dejen de respirar 10 segundos o más mientras duermen. Esto lo convierte en un trastorno grave por sí mismo.

Las personas que sufren de apnea corren mayor riesgo de disminución del oxígeno en sangre durante la noche (hipoxemia nocturna), hipertensión pulmonar y arritmias. Cuando se conjuga con la EPOC, todo puede empeorar.

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica combinada con el SAOS da paso a una condición llamada síndrome overlap.

El término inicialmente acuñado por el neumólogo escocés Davis Flenley, refiere a pacientes con más de 5  de apneas o hipopneas por hora de sueño, aunado a síntomas diurnos como excesiva somnolencia durante el día y mala calidad del sueño. El SAOS es una entidad frecuente en la población general.

“En el mundo occidental y entre adultos > 40 años, la EPOC afecta a un 10% de la población  y el SAOS, a un 5-10 %. De esta forma, un 0,5-1% de adultos > 40 puede considerarse portador de  síndrome de overlap” agrega la neuróloga.

 

Diagnóstico y abordaje

La detección de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica se realiza mediante una espirometría.

La especialista destaca la importancia de optimizar el manejo de los síntomas respiratorios en estos pacientes para minimizar su impacto  en el sueño.

“Es importante evaluar posibles trastornos del sueño coexistentes, cuyo tratamiento mejorará significativamente su calidad de vida, por eso en el IES realizamos una polisomnografía completa para detectar la oxigenación nocturna, la presencia de apneas durante el sueño y el descarte de patologías adicionales que alteren la calidad al dormir” detalla.

Para contrarrestar el Síndrome Overlap como enfermedad que acompaña la EPOC es necesario tratar ambas patologías correctamente.

La especialista explica que el tratamiento de elección en el SAOS es mediante presión continua positiva de la vía aérea (CPAP).

Este tratamiento proporciona un flujo continuo de aire que evita que la vía aérea superior se cierre mientras el paciente duerme.

El resultado es la eliminación de los ronquidos y las apneas, se normaliza el grado de  oxigenación, hay menor somnolencia, mejora el estado de ánimo, la memoria, la atención, la concentración así como la calidad de sueño porque se reducen los despertares nocturnos.

“En  algunos casos la CPAP no es suficiente para la normalización de la oxigenación y se debe añadir oxígeno nocturno acoplado a la CPAP” advierte.

En el caso del abordaje de la EPOC, indica que se utilizan broncodilatadores.

Los pacientes con Síndrome Overlap necesitan controles periódicos por un neumólogo y revisar continuamente el tratamiento, dado que en algunos casos lo que aplica para tratar la EPOC puede empeorar el SAOS.

“Los corticoides  pueden provocar aumento de peso, mientras que las benzodiacepinas utilizadas como ansiolíticos e hipnóticos  pueden provocar depresión respiratoria” alerta.

Todas estas interrupciones del sueño pueden hacer que el paciente sienta cansancio durante el día y su salud se vea progresivamente más afectada.

 

Respirar bien ayuda al sueño profundo

La Doctora García Malo explica que en el caso de personas sanas, el sueño se acompaña  de cierta hipoventilación y de una ligera elevación de los niveles de dióxido de carbono (hipercapnia). Esto debido a la reducción fisiológica de estímulos ventilatorios que ocurren durante la vigilia.

Indica que también existe en mayor o menor medida una reducción de la capacidad residual  funcional, alteración de la ventilación- perfusión, y pérdida del tono de los músculos accesorios a la respiración, incluidos los músculos intercostales y de la vía aérea superior.

Pero cuando hay problemas respiratorios la higiene y calidad del sueño es baja.

Si se padece  de EPOC, las pausas en la respiración y los bajos niveles de oxígeno causados por la apnea del sueño pueden empeorar la condición, aumentar el riesgo de intensificación de sus síntomas y disminuir su sobrevida.

La experta asegura que estudios han demostrado que los trastornos del sueño son un factor de riesgo independiente para exacerbaciones y mortalidad en la EPOC. Mientras que las exacerbaciones de EPOC se han asociado a disminución  del tiempo total y de la eficiencia de sueño.

 

Recomendaciones para el paciente

Para la Doctora Celia García Malo el cambio en los hábitos de vida en pacientes con Síndrome Overlap forman parte importante de la recuperación.

Es necesaria la pérdida de peso, hacer actividad física, cuidar la buena higiene de sueño, abandonar de el consumo de alcohol y tabaco. Todo de la mano con la aplicación de la CPAP.

Cuidar la calidad del sueño resulta fundamental en la EPOC, por eso el acompañamiento médico profesional es vital.