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El ronquido infantil advierte un trastorno del sueño

31 enero 2020

El Síndrome de Apneas Hipopneas consiste en la interrupción recurrente de la respiración mientras se está dormido

El síndrome de apneas hipopneas durante el sueño infantil afecta al 4% de la población en edades comprendidas entre los dos y los seis años.

Esta enfermedad puede producirse en los niños porque:

  • Sus amígdalas y/o adenoides son muy grandes.
  • Tienen una mandíbula pequeña.
  • La forma de su paladar es diferente.
  • Tiene una lengua grande.
  • Sufre de Obesidad.
  • Tiene tono muscular deficiente debido a afecciones psíquicas y psicomotoras.

El ronquido infantil es propio de los niños que tienen obstrucciones de la vía aérea durante la noche, motivo de consulta inmediata al neumonólogo.

Esto les hace experimentar interrupciones por unos 15 segundos en la respiración, lo que los obliga a respirar por la boca y en muchos casos un sueño intermitente por la dificultad respiratoria.

Escuchar a un niño roncar cuando duerme es una alerta sobre la presencia del Síndrome de Apneas-Hipopneas del sueño (SAHS).

En los últimos tiempos esta enfermedad se ha situado como una patología emergente por sus graves consecuencias para la salud de los niños pudiendo tener implicaciones hasta la edad adulta según asegura la especialista en trastornos del sueño Celia García Malo.

 

El SAHS se clasifica según el número de veces que se produce la parada respiratoria en cada hora durante la noche.

Se considera que el síndrome es leve si se registran entre 5 y 15 interrupciones respiratorias por hora, moderado si son entre 15 y 30 apneas por hora, grave o severo cuando pasa de 30 apneas por hora.

 

Patrón de sueño irregular

La especialista explica que los primeros en darse cuenta si el infante está roncando mientras duerme son los padres, quienes deben acudir al especialista de inmediato para que le apliquen las pruebas diagnósticas de rigor. El ronquido que se asocia a la Apnea del sueño es un ronquido entrecortado.

La Doctora García Malo indica que, desde la observación como trastorno del sueño, la prueba diagnóstica del SAHS infantil de elección consiste en la realización de una polisomnografía que es un estudio del sueño que permite confirmar la presencia de las paradas de la respiración.

“Una vez diagnosticado el paciente será remitido en la mayoría de los casos a un otorrinolaringólogo para la valoración de la hipertrofia amigdalar y/ o adenoides” señala.

El incrementado esfuerzo del trabajo respiratorio ocasiona despertares frecuentes, un sueño inquieto y/o fragmentado que en muchos casos se asocia con problemas de comportamiento y aprendizaje vinculados con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

 

Apnea del sueño y otras patologías

La Doctora Celia García Malo advierte que el SAHS en la edad pediátrica ha dejado evidencia de estar asociado a otras patologías de la esfera neurocognitiva, metabólica y cardiovascular.

Por ejemplo, recientemente se ha demostrado que los niños con este síndrome presentan niveles más altos de tensión arterial durante el sueño.

“La presencia de cifras elevadas de tensión arterial en el niño han mostrado ser predictores de diagnóstico de hipertensión arterial en la edad adulta y presentan una asociación significativa con riesgo cardiometabólico y enfermedad coronaria en el futuro” comenta.

La detección oportuna de la apnea del sueño minimiza de forma importante el riesgo de que el niño desarrolle las patologías asociadas.

Sabiendo que este síndrome obedece en muchos casos a amígdalas muy grandes (anginas) y las adenoides (o vegetaciones), es posible reducir su tamaño con cirugía o tratamiento médico. De esta manera el paciente mantendrá bajo control su presión arterial, los trastornos de comportamiento y de aprendizaje.