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¡Duermo mal!, ¿será la menopausia?

17 enero 2020

Los cambios hormonales en la mujer cuando tiene la menstruación, se embaraza o inicia el proceso de menopausia influye en su calidad de sueño.

Los trastornos del sueño son un problema más común en mujeres que en hombres lo cual se acentúa cuando empieza el proceso de la menopausia.

Aunque éstos pueden resultar crónicos o transitorios y de variable intensidad en esta fase de la vida femenina, lo cierto es que los cambios hormonales tienen mucho que ver con la mala calidad del sueño en mujeres que atraviesan la menopausia.

Los trastornos del sueño más comunes son en estos casos son: insomnio, ronquido, Apnea del sueño y síndrome de piernas inquietas. No obstante, las mujeres experimentan sofocos, palpitaciones, ansiedad y episodios depresivos que no la dejan dormir bien.

Pero, ¿por qué suceden estas alteraciones a raíz de la menopausia? El origen está en las ¡hormonas!

Nota que unos días antes de la menstruación las mujeres duermen mal, se despiertan y sienten calor. Esto es producto de la disforia premenstrual que supone los cambios hormonales previos al período.

Y cuando están embarazadas los problemas de sueño así como la somnolencia nocturna no se hacen extrañar, también debido al movimiento de las hormonas.

Pues en la menopausia nuevamente volvemos al carrusel hormonal y esto influye en la calidad del sueño. Los cambios hormonales marcados con elevación de LH y FSH, la disminución de los estrógenos por la menor producción folicular, reducción de progesterona y ausencia de andrógenos ováricos producen modificaciones en el ciclo menstrual y tienen igualmente un efecto neurovegetativo, que es el ámbito en el que se relaciona con los trastornos del sueño.

Los problemas para dormir en las mujeres empiezan a manifestarse en la perimenopausia. En esta fase duermen mal y tienen sofocos debido al predominio de la noradrenalina sobre la serotonina, por consiguiente, hay aumento de los pulsos hipotálamicos de LHRH, de LH y alteraciones secundarias vasomotoras, alteraciones del sueño y excitabilidad.

Los trastornos del sueño durante la menopausia incluyen dificultad para dormirse en la noche, inquietud en el reposo nocturno con sueño ligero, despertar temprano, acortamiento de la duración del sueño y despertar a mitad de la noche sin dormir más.

Algunas recomendaciones terapéuticas para minimizar los efectos de estas alteraciones hormonales que entorpecen la calidad del sueño de mujeres en proceso de menopausia son las siguientes:

  1. Comience un proceso de observación de los cambios en su ritmo menstrual y sus hábitos de sueño para identificar si hay cambios que reportar al médico tratante.
  2. Corresponde al especialista indicar si es necesario aplicar un tratamiento hormonal.
  3. Llevar una nutrición adecuada y buenos hábitos como la práctica de ejercicios mejora la preparación del cuerpo femenino para esta transformación.
  4. Mantenga un control hormonal.
  5. Evite consumir productos estimulantes antes de dormir, especialmente en esta etapa de menopausia.
  6. Procure las mejores condiciones para conciliar el sueño usando ropa ligera y cuidando la temperatura de la habitación para evitar interrupciones por sofoco.
  7. La práctica de actividades como yoga y meditación ayudan a controlar los trastornos del sueño.